La Defensa del Dragón, el retrato cinematográfico de una Bogotá nostálgica
llegó a la cabeza de Natalia Santa Carrillo a raíz de una serie de fotografías que tomó su esposo, el fotógrafo Iván Herrera, en el centro de Bogotá; una de ellas, capturada a través de una ventana, plasmó en papel fotográfico los rostros de los transeúntes, y sus historias de vida se convirtieron en un enigma para Natalia. ¿Cómo se llamarán? ¿Dónde vivirán? ¿Qué harán en sus tiempos libres? ¿Por qué estaban tan tristes? o ¿Preocupados?... La mente de Natalia, escritora, inició un viaje acompañada por su imaginación y alentada por aquellos anónimos que años más tarde llevaría a la pantalla grande. Por Radiónica - www.radionica.rocks